lunes, 28 de enero de 2008

Concluye foro de Davos con buenas palabras y preocupación por la situación económica

Davos, (EFE).- El Foro Económico Mundial concluyó con un llamamiento a la colaboración entre los líderes de empresas, gobiernos y sociedad civil para abordar los problemas de la globalización, en particular los conflictos --especialmente el de Oriente Próximo--, el terrorismo, el cambio climático y la cuestión del agua. Sin embargo, lejos de los micrófonos los dirigentes de las grandes empresas mostraron su pesimismo y aseguraron que lo peor de la crisis económica podría estar aún por llegar.
'La globalización está obligando a practicar cambios en el modo fundamental en el que la gente colabora', afirmó durante la sesión de clausura el ex primer ministro británico Tony Blair, miembro de la Mesa Fundadora del Foro Económico Mundial. 'Debéis ser más fuertes y fomentar una cooperación más fuerte del liderazgo político', dijo. 'Si estamos interconectados y el mundo está interconectado, el único modo para que funcione es establecer una serie de valores comunes', concluyó.
También las empresas mostraron su voluntad de comprometerse. La presidenta de Pepsi y copresidenta de la edición de 2008 del Foro, Indra K. Nooyi, aseguró que es esencial la colaboración en ámbitos como la preservación del medio ambiente. 'No puedes vincularte emocionalmente a tus empleados a menos que tengas buenos programas medioambientales', dijo.
Otro de los ponentes, el premio Nobel de la Paz Elie Wiesel, de origen judío, se refirió concretamente a la resolución del conflicto árabe-israelí. 'Confío en que logremos una resolución este mismo año (...). Es una guerra de 60 años. Ambos bandos están cansados. Basta de funerales, basta de lágrimas, basta de duelo', declaró.
Lo peor, aún por llegar
Sin embargo, muy lejos de los esperanzadores discursos oficiales, los líderes económicos mundiales reconocían que lo peor de la crisis económica podría estar aún por llegar ante los temores a importantes pérdidas de los bancos y de las inciertas medidas que podría adoptar Estados Unidos para atajar la situación.
'Va a tardarse algo de tiempo para que estas cosas tengan su efecto en el sistema', afirmó el presidente de Citibank, William Rhodes, en una entrevista concedida a Reuters. 'En un juego de nueve entradas creo que estaríamos en la quinta', dijo.
Los banqueros reunidos en Davos mostraron su esperanza en que ocurra lo mejor, pero se temen lo peor en una semana en la que la Reserva Federal estadounidense anunció por sorpresa una bajada del 0,75 por ciento en los tipos de interés, hasta el 3,50 por ciento, la mayor rebaja desde octubre de 1984. Este panorama se vio aún más ensombrecido tras conocerse que Société Générale perdió 4.900 millones de euros.
En público, los banqueros enumeraron sus preocupaciones, pero en privado admitían que existe poca cura para un sistema financiero que afronta cientos de miles de millones de euros en inversiones fallidas. 'Pasará tiempo hasta que veamos una vuelta a la normalidad en la banca y los mercados', afirmó el presidente de Merrill Lynch, John Thain.
Los problemas del mercado hipotecario estadounidense, además, parecen destinados a agravarse este año debido a la gran presión bajista a pesar de los recortes en los tipos y el considerable paquete de estímulos fiscales aprobado por Washington.
Thain manifestó que no está preocupado por su propio banco, pero fue uno de los más pesimistas durante su declaración, augurando más dificultades para la economía en general. Respaldó a Thain el primer ministro japonés, Yasuo Fukuda, quien dijo que la economía mundial afronta riesgos a la baja debido a la crisis sub prime estadounidense y al alza de los precios del crudo.
'No hay necesidad de un excesivo pesimismo. Al mismo tiempo debemos responder con rapidez y aplicar las medidas necesarias', indicó Fukuda. En ese sentido, recordó que los ministros de Economía del G-7 abordarán la crisis financiera en su reunión del mes que viene en Tokio.
Otros altos cargos de la banca mundial mostraron en comentarios 'off the record' su apoyo a la postura de Thain y describieron la situación del sector bancario como incierta, temerosa y sin confianza porque se ha perdido la capacidad de préstamo, lo que podría cortar el crecimiento económico.
Impulso a Doha
La reunión celebrada en Davos (Suiza) también sirvió para que los ministros de comercio de los países desarrollados y los países pobres acordaran reunirse en las próximas semanas para intentar de nuevo llegar a un acuerdo global para la liberalización del comercio mundial en el marco de las negociaciones iniciadas en Doha en una reunión de la Organización Mundial del Comercio.
El comisario de Comercio de la UE, Peter Mandelson, advirtió sin embargo de que la ronda de negociaciones podría fracasar si no se logra un acuerdo este mismo año. Uno de los principales escollos son las subvenciones agrarias de los países occidentales y el rechazo de las naciones pobres a abrir sus aduanas a la importación de servicios y manufacturas.
Mandelson indicó además que, sea quien sea, el próximo presidente estadounidense 'tendrá dificultades para situar el comercio en lo más alto de su lista de tareas'.
El ministro de Comercio brasileño, Celso Amorim, consideró, por su parte, que si 2007 fue una 'oportunidad' para alcanzar un acuerdo, en 2008 hay ya una 'necesidad' de ese acuerdo, informa la BBC.

Tomado por el SELA de Terra.es/Europa Press

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