miércoles, 31 de diciembre de 2008

Ensayo sobre la columna de opinión de Henry Kissinger

Introducción


La globalización como fenómeno y proceso, tiene distintas etapas y momentos, así también como diferentes concepciones y enfoques en relación a sus efectos sobre la economía y la política de las naciones. Estas visiones de un mundo globalizado, proponen diversas soluciones a los problemas que se presentan en la actualidad. Algunas soluciones requieren de un mayor consenso y un gran esfuerzo para que sean implementadas mientras que otras, al parecer presentan menores dificultades. Sin embargo, éstas últimas deberían ser analizadas detalladamente debido a que pueden causar el efecto contrario, aumentado las asimetrías existentes entre las regiones (naciones). En este ensayo, intentaré analizar desde un enfoque crítico, la concepción del mundo globalizado de Henry Kissinger y sus pautas para armonizar la política con la economía[1].



Diferentes conceptos de la globalización


En un principio, el autor caracteriza al sistema económico global como un generador de bienestar por medio de un aumento de la productividad. La premisa básica de la globalización es que la competencia distingue a los más eficientes, un proceso que, por definición, implica ganadores y perdedores. Por último, asume que los beneficios del crecimiento global, superan los costos.

La generación de bienestar es una condición necesaria pero no suficiente para que la globalización sea exitosa. De nada sirve un mayor bienestar si éste no es homogéneo o si se presenta sólo en algunos países (incluso, en algunos sectores de esos países beneficiados). Estamos en una época de una globalización vertiginosa […] en la que se han acentuado las disparidades regionales del planeta. La globalización, por naturaleza, da lugar a un crecimiento asimétrico y dispar (Hobsbawn, 2004: 27). Es poco útil una globalización que defina ganadores y perdedores. La competencia distingue a los más eficientes, pero me pregunto si es deseable aplicar esta premisa en un mundo que presenta marcadas y notorias diferencias en la distribución de la riqueza global. ¿No sería más razonable tratar de encontrar los instrumentos para lograr un desarrollo sustentable de los países relativamente mas atrasados de manera que éstos se encuentren en igualdad de condiciones para poder competir? Cuando Kissinger habla de costos, tenemos que tener en claro que se está refiriendo a sectores (y por lo tanto, a personas) que son desplazados por otros relativamente mas eficientes de otra región (nación). De acuerdo a estudios realizados, se requiere de un plazo de 75 años (o mas) para poder absorber esos costos que son superados holgadamente por los beneficios (o naciones mas eficientes)[2]. En otras palabras, de continuar con los supuestos beneficios del enfoque de libre comercio que plantea Kissinger, los agentes económicos de los sectores menos eficientes van a tener que ingeniárselas para sobrevivir durante un plazo dicho plazo[3].

Kissinger plantea que existe una paradoja en los países industrializados entre la alta productividad y el desempleo. Esta paradoja se da por resultado un mayor flujo de inmigrantes que pasan a cubrir los puestos de trabajo serviles que son abandonados por los ciudadanos nativos. Este movimiento y las tensiones que se producen, tiene un gran impacto en los países desarrollados pero en términos de población mundial, sólo el 3 % ha podido establecerse en un país foráneo[4]. Este flujo de mano de obra, dista mucho de la velocidad de las corrientes y movimientos de capitales, bienes y comunicaciones a nivel mundial. Los Estados y la política han logrado dificultar no sin éxito estas emigraciones laborales (Hobsbawn, 2004: 27). Si bien la cantidad movilizada de inmigrantes, en términos absolutos, provoca conflictos en los países receptores, algunos autores sostienen que si las barreras en el mercado de trabajo se reducen en pequeñas medidas, y se revisan las leyes laborales, esto podría generar ganancias aún mayores de las que se están negociando en la Ronda Doha de la OMC[5].

Con la diferenciación que hace Kissinger entre empresas que operan en un ámbito nacional de las que desarrollan sus actividades a nivel mundial (empresas transnacionales), podemos notar que para el autor, la única manera que los países puedan alcanzar un crecimiento relativamente alto, es mediante el libre comercio. Por otro lado, se puede notar como el autor sitúa al Estado en un rol pasivo, al sostener en su artículo, que las compañías nacionales y los sindicatos son los que promueven el proteccionismo (y no el Estado)[6]. Es decir que el autor no contempla que el Estado pueda establecer políticas comerciales. Hoy estamos en un punto en el cual muchos analistas llegan a la conclusión que podemos entrar en una fase de proteccionismo. Sin embargo, hay prestigiosos economistas que sostienen que el Estado debe tener un rol mas activo en estos momentos de crisis financiera y que proteger una sociedad no implica que se practique Proteccionismo[7].

Al término de la última década, se reunieron evidencias que demuestran que los países que aplicaron las recetas más ortodoxas, no tuvieron el éxito esperado. Latinoamérica fue una de las regiones que mas se abrió al comercio. A fines de los años 90, no habían alcanzado el nivel de crecimiento en relación a otros países del sudeste asiático, quienes ejecutaron políticas más heterodoxas para aumentar el crecimiento y reducir la pobreza. De hecho, los países latinoamericanos, no alcanzaron las tasas de crecimiento que experimentaron en las décadas anteriores al 80, es decir, durante el período de Industrialización por Sustitución de Importaciones (ISI)[8].

Los Estados en algún punto de la historia, tuvieron que tomar medidas para proteger su industria y así desarrollarse hasta llegar al punto tal de poder competir en el mercado internacional. Se pueden encontrar distintos ejemplos como los de Reino Unido en el siglo XIV y XV, cuando elevaron los derechos de exportación de la lana en crudo e incorporaron a los trabajadores de otros países competidores en su producción de artículos de lana. Japón fue otro país que cerró sus barreras al mundo a fines del siglo XIX y gran parte del XX así también como Corea durante el período posterior a la Segunda Guerra Mundial. Una vez que el Reino Unido comenzó a predicar el libre comercio después de 1860, los Estados Unidos “eran literalmente la economía mas fuertemente protegida del mundo” (Shaik, 2004: 11).



Revisión de las pautas a seguir para el éxito de la globalización


Kissinger sostiene que para evitar caer en el Proteccionismo que generó la crisis de 1930, debemos reconocer los problemas existentes entre el poder de las empresas transnacionales (responsables del éxito de la globalización) y el poder político (que supuestamente cede ante la presión de los sindicatos y empresas nacionales)[9].

El proteccionismo no fue la causa, sino una consecuencia de la crisis del 30, la cual estalló por distintas causas asociadas al sistema financiero y a las expectativas de los agentes económicos. Fue en ese momento que los derechos de importación se elevaron en los países industrializados iniciando un período en el cual, los Estados se esforzaron en reconstruir el mercado interno.

En relación a la pauta de reconstituir la cumbre anual del G-8 en un grupo cerrado compuesto por unos pocos funcionarios, si bien propone incluir a China, India y potencialmente a Brasil, la propuesta dista mucho del consenso que se deber lograr entre todos los países para diagnosticar en conjunto los problemas de la globalización. Si se reduce la cantidad de participante en las negociaciones, muchos temas se pueden solapar generando demoras aún mayores que si se debaten democráticamente. Los especialistas de cada país deberían estar presentes para atender los problemas con idoneidad. Tendrían que estar presentes los ministros de economía si es que se tratan aspectos financieros, los de comercio por cuestiones relacionadas a su materia y los de ciencia y tecnología si son las patentes y derechos de propiedad intelectual lo que está sobre la mesa de discusión.

Para que el proceso de globalización tenga éxito, no se trata de liberalizar aún más el comercio. Se deben enfrentar los desafíos de crear un espacio político de manera que las naciones resuelvan los problemas que creó y crea la apertura en muchas naciones (tanto ricas como pobres). Por un lado, los países ricos deberían revisar los temas asociados a problemas de medio ambiente y de salud ocasionados por el comercio así también como las leyes de trabajo y seguro de empleo para evitar las tensiones que mencionábamos al comienzo. En cuanto a los países más pobres, deben posicionarse mejor para enfrentar la globalización mediante un cambio en las estructuras y diversificación de sus economías (Rodrik, 2007: 20)

Kissinger sostiene que el FMI, como organismo internacional, actuó de manera lenta ante la crisis financiera internacional y debe ser reformado. Mas que una reforma, se necesita un diseño de reglas y normas consensuadas entre todos las naciones con una mayor participación de los países en vía de desarrollo. Para esto, hay que cambiar el sistema de votaciones del organismo[10].



Conclusiones finales


No necesariamente achicando la brecha entre lo político y lo económico, la globalización puede llevarse a cabo exitosamente sino mas bien, achicando la brecha que distancia a los países desarrollados de los que están en vía de desarrollo y los más pobres. Reduciendo la brecha tecnológica y gestionando una integración profunda. Dado que la soberanía es muy valorada por los países para encarar un proceso de integración profunda, hay que optar por un second-best (integración superficial) e identificar lo que necesitan las naciones para poder alcanzar un nivel de desarrollo competitivo sin entrar en conflicto la libre circulación de capitales, bienes y servicios[11]. Una vez que se eliminen las asimetrías y disparidades en los niveles de desarrollo, que democráticamente se establezcan las reglamentaciones internacionales en materia de seguridad jurídica, cambiaria, financiera, laboral y comercial, podremos hablar de competencia justa en un mundo globalizado y equitativo.



Notas




[1] Véase KISSINGER, Henry. Cómo armonizar la política con la economía [en línea]. Buenos Aires: Clarín, Opinión, 1 de junio de 2008. <http://www.clarin.com/diario/2008/06/01/opinion/o-03003.htm>

[2] Los cálculos fueron realizados por Rogoff, 1996, p. 647. Véase en Shaikh (2003, pp. 6,10).

[3] Como Shaikh (2003, pp. 6,10), creo conveniente recordar la célebre frase de Keynes: “A largo plazo todos estaremos muertos".

[4] El porcentaje de movilidad laboral es del año 2004.

[5] Para mayor información, véase Rodrik (2007: 8,9).

[6] Esto nos da la pauta que su discurso está en sintonía con su enfoque neoliberal.

[7] STIGLITZ, Joseph. The Economics of Information. [en línea]. Nueva York, 5 de febrero de 2008. <http://fora.tv/2008/02/05/Joseph_Stiglitz_Economics_of_Information>

[8] Véase la Figura 2: Comparative Growth Rates en Rodrik (2007: p. 6).

[9] Los comentarios entre paréntesis son conclusiones de quien suscribe.

[10] Estados Unidos sigue siendo el único país con derecho real de veto. Véase Stiglitz (2006, p. 354)

[11] Véase Rodrik (2007: 31) para ampliar las conclusiones.



Bibliografía

HOBSBAWN, Eric. Guerra, paz y hegemonía a comienzos del siglo XXI. Delhi, 17 de diciembre de 2004.

RODRIK, Dani. How to save Globalization from its cheerleaders, Cambridge, septiembre de 2007.

SHAIKH, Anwar. Globalization and the Myth of Free Trade, New York, 5 de abril de 2003.

STIGLITZ, Joseph (2006), Cómo hacer que funcione la globalización, Buenos Aires, Taurus.

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